29 de octubre de 2008

Vienes arrepentida
vienes pidiendo perdón
diciendo que me quieres
que he sido tu primer amor
Ya no quiero tus labios por que otros lo han besado Y el amor que te tenia con tristeza lo he olvidado Fuera de mi ya no quiero, no quiero tu quererde mi mente te he borrado ya no quiero besar tus labios
No ilusiones a mi corazón inocente
que te cree diferente,
pero todavía no entiende
que tus palabras son mentiras.
No lo busques para luego herirlo
porque es frágil
y limpio
solo piensa en amarte
.
No lo atraigas con perfumes prohibidos
si no perdura su fragancia
aunque motiven tus pasos
con sus bellezas momentáneas.

No le pintes un cielo de colores
durante un día de primavera
si al pasar del tiempo
todo termina en gran tormenta.
No dibujes una tierna sonrisa
si en tus ojos veo aventuras
pero no cadenas de corazones
que acompañen mis amores.
No pidas perdón a esta enamorada
pues no sientes su mirada
ni correspondes sus caricias

y sus lágrimas ya están derramadas











Euforia!

Cambio climático



Odio d vos que no te odio

Ni un poquito

Que me gustas y que ya no puedo más

Porque creo que te amo mas que a nadie

Más que a todo yo te amo

Yo te amo no te odio

14 de octubre de 2008

Justamente ahora
irrumpes en mi vida,
tarde como siempre.

(…)Tu ibas con ella
yo iba con el,
jugando a ser felices por desesperados,
por no aguardar los sueños,
por miedo a quedar solos.
Pero llegamos tarde,
te vi y me viste,
nos reconocimos enseguida,
pero tarde.
Maldita sea la hora
que encontré lo que soñé.

Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte,
tanto inventarte,
tanto buscarte por las calles como loca,
sin encontrarte,
y ahí va uno de tonto;
por desesperado,
confundiendo amor con compañía(…)

No tengo nada contra ellos,
la rabia es contra el tiempo
por ponerte junto a mi,
tarde.

Ganas de huir;
de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,
que nunca apareciste,
que nunca has existido.

Ganas de besarte,
de coincidir contigo.
De acercarme un poco,
y amarrarte en un abrazo,
de mirarte a los ojos
y decirte bienvenido.

Pero llegamos tarde.
Te vi y me viste,
nos reconocimos en seguida,
pero tarde.

Quizás en otras vidas,
quizás en otras muertes.
Que ganas de rozarte,
que ganas de tocarte,
de acercarme a ti
y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre,
sin daños a terceros.