Justamente ahorairrumpes en mi vida,
tarde como siempre.
(…)Tu ibas con ella
yo iba con el,
jugando a ser felices por desesperados,
por no aguardar los sueños,
por miedo a quedar solos.
Pero llegamos tarde,
te vi y me viste,
nos reconocimos enseguida,
pero tarde.
Maldita sea la hora
que encontré lo que soñé.
Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte,
tanto inventarte,
tanto buscarte por las calles como loca,
sin encontrarte,
y ahí va uno de tonto;
por desesperado,
confundiendo amor con compañía(…)
No tengo nada contra ellos,
la rabia es contra el tiempo
por ponerte junto a mi,
tarde.
Ganas de huir;
de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,
que nunca apareciste,
que nunca has existido.
Ganas de besarte,
de coincidir contigo.
De acercarme un poco,
y amarrarte en un abrazo,
de mirarte a los ojos
y decirte bienvenido.
Pero llegamos tarde.
Te vi y me viste,
nos reconocimos en seguida,
pero tarde.
Quizás en otras vidas,
quizás en otras muertes.
Que ganas de rozarte,
que ganas de tocarte,
de acercarme a ti
y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre,
sin daños a terceros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario